
Citas
Evey
Nos dicen que recordemos los ideales, no al hombre, porque un hombre se puede acabar. Pueden detenerle, pueden matarle, pueden olvidarle, pero 400 años más tarde los ideales pueden seguir cambiando el mundo.
He visto con mis propios ojos el poder de los ideales. He visto a gente matar por ellos y morir por defenderlos. No se puede besar un ideal, ni tocarlo o cazarlos; los ideales no sangran, no sufren, y tampoco aman. Pero yo no echo de menos un ideal, echo de menos un hombre.
Dios está en la lluvia.
Mi padre me dijo una vez que los artistas usan la mentira para contar la verdad, los políticos en cambio usan mentiras para cubrir la verdad.
V
El pueblo no debería temer a sus gobernantes, son los gobernantes los que deberían de temer al pueblo.
Bajo esta mascara hay algo más que carne y hueso, bajo esta mascara hay unos ideales, y los ideales son a prueba de bala.
Cuantas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo.
Este concierto se lo dedico a la señora Justicia en honor a las vacaciones que parece se está tomando.
Mientras pueda utilizarse la fuerza para qué el dialogo. Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo cobre significado, y si se escuchan, enuncian la verdad.
Justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras, son metas.
Me atrevo a hacer todo lo que es propio de un hombre, quién hace más, no lo es.
Los símbolos tienen el valor que les da la gente, por sí solo un símbolo no significa nada.
Los artistas mienten para decir la verdad mientras que los políticos mienten para ocultarla.
Nuestra integridad vale tan poco... pero es todo lo que tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros, si salvaguardamos ese centímetro, somos libres.
Toda acción tiene una reacción igual y opuesta.
Nada es seguro y todo es posible.
Ocultadme lo que soy y sed mi ayuda, pues este disfraz acertadamente da la forma a mi propósito.
Hay un rostro bajo esta máscara pero no soy yo. Ese rostro no me representa más que los músculos y los huesos que hay debajo.
Este país necesita algo más que un parlamento, necesita esperanza.
Yo, al igual que Dios, ni juego al azar ni creo en la casualidad.
Recuerden, recuerden, el cinco de noviembre. Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación.
La coincidencia no existe, sólo la ilusión de la coincidencia.
-¿Quién eres?
-"Quien" es solamente la forma de la función "qué", ¿Y que soy? Un hombre con una máscara. -Si, eso ya lo veo. -Naturalmente... no me cuestiono tu capacidad de observación, simplemente señalo lo paradójico que es preguntarle a un hombre enmascarado "quien" es.
Acapara sobre sí todo un enjambre de infamias... despreciando la fortuna y blandiendo el humeante acero de muertes sangrientas.
La anarquía es la ausencia de líderes, no la ausencia de orden. La anarquía conlleva una época de Ordung, de orden verdaderamente voluntario. Esta época de Ordung comenzará cuando concluya el loco e incoherente ciclo de Verwirrung que vivimos. Esto no es la anarq
uía, es el caos"
¿Querías matarme? Bajo esta capa no hay carne ni huesos que matar. Sólo hay ideales y los ideales son a prueba de balas.
Pero en esta noche tan prometedora permíteme que en lugar del balan sobrenombre, sugiera el carácter de esta dramatis persona. ¡Voilà! A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de victima y villano por vicisitudes del destino, este “visage” ya no más velo de vanidad que es un vestigio de la vox populis ahora vacua desvanecida. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente redivida y ha hecho el voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El único veredicto es venganza, vendetta, como voto y no en vano pues la valía y la veracidad de esta un día vindicará al vigilante y al virtuoso. La verdad esta vichessois de verborrea se está volviendo muy verbosa. Así que solo añadiré que ha sido un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme V.